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Una septuagenaria murió esperando su traslado en el Centro de Salud de la Villa de Peto tras haber “revivido” dos veces.

La señora sufrió un paro respiratorio por problemas en su nivel de glucosa. El azúcar se le descuidó y descontroló tras ser ingresada en el área de urgencia.

La abuelita presentó malestares en el Centro de Salud de Peto dónde sufrió dos paros respiratorios. 

Pudieron reanimarla en dos ocasiones aplicándole maniobras cardiopulmonares, pero debido a su delicado estado de salud se determinó que sea trasladada a un hospital para una atención más especializada.

Murió esperando que llegue una ambulancia de la Secretaríade Seguridad Pública (SSP) y los esfuerzos del personal médico del municipio fueron en vano.

Media hora después cuando llegaron los paramédicos, el servicio fue cancelado por el fallecimiento de la mujer de la tercera edad.

Entre angustia y desesperación, familiares lograron recuperar el cuerpo tras finalizar los trámites del deceso. 

El Centro de Salud de la Villa de Peto no cuentan con un vehículo de emergencia y tienen que recurrir a las ambulancias de la SSP, que no siempre acuden al llamado o tardan en llegar.

En ocasiones tienen que esperar hasta dos horas para que lleguen desde la ciudad de Mérida, por lo que el personal del Centro de Salud consideró necesario asignen una ambulancia para poder salvar algunas vidas, no como el caso de la septuagenaria.