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Un mujer que llegó de vacaciones terminó en el hospital luego de ser atacada por un sujeto que, desde días antes, la observaba caminado por su casa.

Desde el pasado martes la joven Alejandra notó que un hombre tatuado la vigilaba desde un Oxxo en el fraccionamiento Itzincab, al sur de la ciudad de Mérida.

El sujeto tenía audífonos y un teléfono en la mano, además de un tatuaje con alas en el cuello, que parecía un águila y llamó la atención de la víctima.

Pasaron dos días desde aquel incidente, y ayer jueves, a las 7:45 de la mañana, Alejandra fue atacada cuando caminaba rumbo a la tienda, al parecer con la intención de ser secuestrada.

El hombre del tatuaje la abrazó por detrás y puso un trapo mojado en su nariz y boca, mientras le metía la mano en el pantalón y la blusa, manoseándo sus senos.

Aterrada, luchó por soltarse y arañó la cara del agresor hasta que se le rompieron las uñas, haciéndolo sangrar y provocando su ira. Empezó a golpearla a puño cerrado en todo el cuerpo, hasta que en un descuido se tropezó y cayó, liberando a la joven.

Ella comenzó gritar y alertó a los vecinos, que salieron para ayudar. Lo vieron subir a una camioneta negra, conducida por otro sujeto, y darse a la fuga.

Sin embargo, Alejandra aseguró que antes de escapar el hombre tatuado le dijo “voy a regresar por ti y te va a ir peor”.

Fue ingresada en un hospital y este viernes la dieron de alta. Apenas salió se presentó en la Fiscalía del Estado para poner su denuncia.

La joven expresó el miedo que sintió durante el ataque, que la hizo pensar en el dolor que le causaría a sus padres si se convertía en una víctima más de los feminicidios.