Un niño de dos años de edad fue localizado sano y salvo hoy, después de pasar dos días en el monte, sin agua ni alimentos en el municipio de Yaxcabá.
El pequeño Eduar Yair estaba jugando y salió al patio de su vivienda el domingo por la mañana, mientras sus padres criaban a las gallinas.
La desaparición ocurrió alrededor de las 9 de la mañana en la comunidad de Huenchén Balam, cuando sus papás no se percataron de que el bebé caminó al final del terreno que habitan, el cual colinda con los montes de esa zona que tiene una gran influencia maya.

Cuando sus padres se dieron cuenta y lo fueron a buscar ya no lo encontraron. Fue en cuestión de minutos que el niño se extravió en el monte.
Sus papás creyeron que lo encontrarían pronto al ser sólo un bebé que no podría avanzar mucho y se adentraron varios metros, llamándolo y tratando de visualizarlo, pero sin resultados.
De inmediato, se avisó a familiares y demás pobladores, así como a la Policía Municipal y Estatal, que comenzaron a buscar, sin resultados.
La Secretaría de Seguridad Pública confirmó que, inmediatamente después de que la madre reportó el extravío, se activaron los protocolos de búsqueda.
Muchos pobladores se unieron y la SSP envió más unidades y elementos, cuyos esfuerzos no cesaron, pero sólo hallaron huellas y dibujos en la tierra.

La búsqueda se extendió hacia el este de la comunidad de Huechen Balam, cuando ya una gran cantidad de personas de la comunidad y de pueblos aledaños se habían unido a la búsqueda.
Participaron autoridades estatales con el apoyo del helicóptero, perros binomios y drones térmicos; bomberos, paramédicos, policías y Protección Civil de Yaxcabá.
También llegaron sacerdotes mayas, conocidos como chamanes o «h-menes», que iniciaron oraciones en el monte para pedir a los aluxes que devolvieran al bebé sano y salvo, a cambio de ofrendas que los familiares obsequiaron.

El amplio operativo que desplegó el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), dio resultado hoy alrededor de las 10:30 de la mañana, casi 50 horas después de que el infante se perdió.
El niño fue encontrado en un camino de terracería, a tres kilómetros del poblado. El camino comunica con la comisaría de Tiholop, también de Yaxcabá.
Nadie se explica cómo pudieron hallarlo en ese punto, cuando ya se había «peinado» una zona mucho más amplia y habían pasado por esa área en varias ocasiones, incluyendo los drones.

Los pobladores de Yaxcabá, de arraigadas creencias por varias experiencias y conocedores de los secretos del monte en el corazón de la selva maya yucateca, aseguran que los Aluxes lo llamaron y se lo llevaron jugando.
Asimismo, que los Aluxes lo mantienen en otra dimensión y lo vuelven «invisible» a la vista de los demás, «así pasen junto a él, hasta que le hayan enseñado o dotado de algunos dones y luego lo devuelven», según explicaron.

Cabe señalar que los equipos de rescate de la SSP exploraron áreas más remotas, como cuevas, árboles con sombra densa y otros espacios donde el niño podría haberse refugiado.
Sin embargo, lo encontraron sobre el camino de terracería, en excelentes condiciones, luego de dos días sin comida ni agua.
Al niño se le veía tranquilo, sólo un poco desconcertado por la presencia de numerosos policías y bomberos.

Tras hallarlo, de inmediato fue llevado con los paramédicos, que a bordo de una ambulancia le retiraron las prendas para hacer una valoración más completa. Sorprendentemente se encontraba en perfecto estado, sin signos de deshidratación.
La familia y la SSP agradeció a la comunidad de Huechén Balam por su valiosa colaboración, así como a todos los elementos y corporaciones involucradas que hicieron posible este resultado.