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A las 11:00 horas de hoy sonó la alerta sísmica en la Ciudad de México e inmediatamente cientos de personas comenzaron a desalojar edificios de gobierno, escuelas y plazas comerciales.
Se trató de un simulacro, que como cada año se realiza al conmemorarse un aniversario más del temblor de 8.1 grados Richter que derrumbó la capital del país el 19 de septiembre de 1985.
Nadie imaginaba que dos horas después el simulacro se volvería una realidad y comenzarían a caer edificios, sepultando a cientos de personas.
El corresponsal de PRESIDIO en la capital del país envió imágenes de los daños y reportó que más de 100 muertos han aparecido hasta el momento en cuatro estados sacudidos por el sismo de 7.1 grados Richter, hoy a las 13:14 horas, en el centro de la República Mexicana.
Cinco horas después del temblor se tenía el reporte, confirmado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres, de 42 fallecidos en Morelos, 30 en la Ciudad de México, 26 en Puebla y 7 en el Estado de México.
La cifra continúa en ascenso conforme se van removiendo los escombros. Se han encontrado sobrevivientes y, aunque la cifra de heridos hasta el momento es incuantificable, suman centenares.

Las víctimas del terremoto de hoy pudieron ser menos, pero la alarma sísmica no funcionó.
El sistema de alerta temprana comenzó a sonar al mismo tiempo en que los habitantes sentían que todo se movía.
En declaraciones realizadas por el presidente Enrique Peña Nieto a bordo de un avión mientras se dirigía a Morelos, dejó entrever la posibilidad de que este sistema no funcionó debido al simulacro que tuvo lugar dos horas antes.
El mandatario no entró en detalles porque, dijo, podría caer en especulaciones y prefirió que el Sistema Sismológico Nacional dé un informe detallado.
Cuando los sensores geológicos detectan un sismo se lanza una onda que dispara las alarmas mediante 8 mil 200 altavoces distribuidos en toda la Ciudad de México. También interrumpe automáticamente todas las emisiones de radio y se escucha la alarma.
Los pobladores tienen como máximo un minuto para reaccionar y salir de los edificios antes de que empiecen a temblar, lo que podría ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Antes del temblor ocurrido el pasado día 7 cerca de la medianoche, que incluso se sintió en Yucatán, la alarma sísmica sonó dos minutos antes y permitió a la población salir con tiempo a las calles.
Circulan cientos de videos en las redes que dan testimonio de los momentos de histeria que se vivió dentro de oficinas y condominios por la ausencia de esta señal.

La tecnología se volvió una aliada de los sobrevivientes, pues a través de mensajes de celulares hubo personas que reportaron su ubicación mientras estaban atrapadas bajo los escombros, a diferencia de hace 32 años cuando fallecieron por heridas que no fueron atendidas a tiempo o murieron por inanición.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro a 57 kilómetros de profundidad, entre los estados de Puebla y Morelos, 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, población limítrofe de la segunda entidad.
Sin embargo, en la Ciudad de México se sintió con intensidad porque el epicentro estuvo a 120 kilómetros, a diferencia de 1985 cuando se localizó a 700 kilómetros de la capital.
Se tiene el reporte de alrededor de 50 edificios derrumbados en las colonias Condesa, Roma, Del Valle, Narvarte, Centro, Coyoacán y Xochimilco, en donde cayó una iglesia.
También cayó un edificio en el Campus del Tec de Monterrey y se supo de escuelas primarias derrumbadas.
En los sitios colapsados se encuentra laborando personal de la Marina, Ejército y Protección Civil, sustituyendo a la población civil que en los momentos posteriores al sismo se solidarizó y comenzó a mover los escombros por su cuenta.
Los parques están convertidos en hospitales al aire libre y cientos de vehículos de emergencia se mueven por las calles, cuyo tránsito es mínimo en algunas zonas.
El servicio de telefonía celular se saturó y la mensajería instantánea colapsó.
Por el momento no hay vuelos directos a la Ciudad de México. El aeropuerto internacional colapsó y se abrió una enorme grieta en el pavimento, afuera de la terminal 2.

Hay autos aplastados en las calles y se produjeron fugas de gas e incendios. No hay energía eléctrica, ni servicio de Metro. Por el momento el Metrobús ofrece transporte gratuito.
Hoy dormirán en la calle cientos de personas, algunas porque se quedaron sin hogar y otras por temor a ser sorprendidas por las réplicas mientras duermen.
Por las redes sociales en estos momentos está circulando una información falsa, donde supuestamente la ONU alerta sobre un “megaterremoto” que ocurrirá en México y EU en las próximas 48 horas.
Este texto se difundió también el año pasado, después de un temblor en Centroamérica y ha sido desmentido hoy de nueva cuenta.

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