

Una empleada de “mucha confianza” fue la autora intelectual de la ejecución del empresario Jerry Barceló Cazola y el móvil fue el dinero, según determinó una investigación realizada en tiempo récord por las autoridades de Tabasco, donde ocurrió la ejecución el pasado 1 de septiembre.
La noticia dada a conocer esa noche perturbó a la sociedad yucateca porque se trataba del hijo de la empresaria María Teresa Cazola Bravo, propietaria de las conocidas pastelerías “Tere Cazola” y se temía que la ejecución fuera motivada por el interés económico.
Eso fue confirmado hoy por la Fiscalía General de Tabasco. Las autoridades de Yucatán nunca emitieron un mensaje que tranquilizara a la sociedad, ni se pronunciaron al respecto.
Como informó PRESIDIO, dos personas iban en una motocicleta que fue utilizada para asesinar al yucateco, una de ellas descendió antes de perpetrarse el crimen sobre la calle Plutarco Elías Calles con avenida Gregorio Méndez de la capital tabasqueña.
Barceló Cazola fue interceptado en un semáforo cuando conducía su camioneta BMW y recibió disparos que acabaron al instante con su vida. Fueron las cámaras de vigilancia de domicilios y empresas de los alrededores las que permitieron dar seguimiento y establecer la identidad de los asesinos.
La principal acusada es quien era la responsable de la administración financiera del negocio de Jerry “Alarmas 911” y asistente directa del occiso, identificada como Nury N., quien actuó con al menos cuatro cómplices.
Ella fue detenida ayer domingo, al igual que Agustín N., quien condujo un segundo vehículo involucrado en el homicidio: una camioneta Chevrolet Venture de color café que mantuvo bajo vigilancia al empresario.
Está prófugo el autor material del crimen, aunque plenamente identificado. Las autoridades de Tabasco ofrecerán en los próximos días una recompensa por su captura. Hay dos personas más que también participaron en la ejecución y se encuentran prófugas.
Nury N. fue detenida por el delito de homicidio calificado, “con un alto grado de traición a la lealtad que su patrón le otorgó por varios años”, fue señalado en círculos empresariales, según declaró hoy en rueda de prensa el titular de la Fiscalía General de Tabasco, Fernando Valenzuela Pernas.
El fiscal destacó la colaboración permanente de la Policía Federal, que permitió seguir varias líneas de investigación al mismo tiempo: financiera, pasional, delincuencia organizada, secuestro o extorsión y desvío de recursos empresariales.
Fueron analizadas las empresas del hijo de Tere Cazola en Mérida, Villahermosa y Coatzacoalcos, lo que dio como resultado el hallazgo del desvío de una importante cantidad de dinero, no especificada, en las cuentas del empresario y que su empleada intentó ocultar, de modo que planeó su muerte.
El crimen fue esclarecido en tiempo récord: en 16 días, dijeron, se logró analizar el contenido de 1,200 horas de grabación de 87 cámaras particulares de videovigilancia.
Asimismo fueron analizadas las redes sociales del occiso y de sus seguidores; se estudió la cronología de los hechos, la ruta de escape del sicario y el levantamiento de evidencias al localizar posteriormente la motocicleta.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes 1, a las 17:10 horas, en vialidades de la ciudad de Villahermosa. Horas antes el empresario yucateco fue vigilado y seguido durante ese día.
La camioneta Venture, con tres tripulantes, se mantuvo por la mañana afuera de su casa. Luego lo siguieron hasta su oficina, ubicada en la colonia Nueva Villahermosa.
Ahí un motociclista, que previamente había dejado a otra persona en una gasolinera, esperó a que Barceló Cazola saliera a bordo de su BMW y lo ejecutó unas calles adelante.
El sicario abandonó la moto algunos kilómetros después, en la colonia Espejo I, y luego abordó la camioneta.
Mediante un seguimiento con las cámaras y posterior patrullaje en la zona se pudo ubicar la motocicleta, que estaba registrada a nombre de “Nury”. Posteriormente se localizó la camioneta y se detuvo al conductor “Agustín”.
Los autores del homicidio aún no han sido presentados ante los medios.
