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El canadiense Jean Paul Lavoei, de 76 años de edad, quien asesinó a su esposa hace un mes en el centro de Mérida, recuperó su libertad provisionalmente debido a los graves errores y violaciones al debido proceso en los que incurrió la Policía Estatal de Investigación.
El extranjero no pudo ser vinculado, por segunda ocasión, por el delito de feminicidio y regresó a las calles, sin embargo se informó que el proceso en su contra continuará siendo investigado.
Jean Paul es acusado de golpear el rostro, inflingir 11 heridas en cara y cuello y entrangular con el cable de una aspiradora a su esposa, en el interior del predio que habitaban desde hace 15 años en el centro de la ciudad.
El canadiense estuvo ingresado en un hospital el pasado mes de diciembre, pues empezó a presentar trastornos mentales y se le administraron calmantes, pero poco después de salir del nosocomio asesinó a su pareja.
El pasado 31 de enero Jean Paul fue ingresado al Hospital Psiquiátrico Yucatán para su recuperación y valoración, al presentar un severo cuadro de ansiedad.
Hace dos días se determinó que no se le debió privar de su libertad por los errores cometidos por la PEI.
Una vez más, el juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda pretendió vincularlo a proceso por feminicidio en contra de su esposa, la canadiense Henriette Marie Josepeh Carmen Le Saux, de 85 años de edad.
Pero la Fiscalía General del Estado no pudo aportar datos contundentes en su contra, pues las pruebas ya habían sido contaminadas por los agentes de la PEI que no actuaron conforme a los protocolos establecidos para este tipo de hechos.
Luego de la audiencia de imputación, el cónsul de Canadá con oficinas en Cancún, llegó al Centro de Justicia Oral de Mérida para socorrer a su compatriota, pues no había sido notificado con anterioridad y se enteró del caso por medio de las redes sociales.
Los agentes aprehensores cometieron violaciones al debido proceso, pues “interrogaron” al extranjero sin la presencia de un intérprete, un abogado defensor y un representante de su país, además que dicha labor no está dentro de sus funciones. De hecho el comandante del grupo de la PEI que lo interrogó no habla inglés.
Incluso la medida cautelar de prisión preventiva fue considerada como violatoria de los derechos humanos. El extranjero, al contar con 76 años de edad, no puede ser objeto de dicha medida cautelar, porque la edad límite para estar en la cárcel es de 70 años.
Pero la investigación continúa y podría ser declarado culpable, sin embargo, de ser el caso, la condena podría pagarla en su país.