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Un matrimonio perdió la vida en una explosión de pirotecnia durante las primeras horas de este martes, en el municipio de Ticul.
Un hombre y una mujer de la tercera edad, que dormían en la casa aledaña a donde ocurrió el estallido, murieron calcinadas luego de que el fuego consumiera su vivienda.

El predio, ubicado en la calle 17 por 34 y 36 de la colonia San Enrique, funcionaba como un almacén de pirotecnia y habría sido el calor acumulado en el interior lo que provocó la explosión.
Los fallecidos, el señor Carlos Brito, de 67 años de edad, y la señora Teresa de Jesús, de 66 años, eran conocidos por dedicarse a la venta y elaboración de juegos pirotécnicos.

Según informó el alcalde de Ticul, Rafael Montalvo Mata, la familia tenía un permiso federal, otorgado por la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), para el almacenamiento de explosivos.
La explosión fue tan grande que se escuchó y sintió por lo menos a ocho cuadras a la redonda, pues en la bodega se almacenaba gran cantidad de pirotecnia para las fechas decembrinas, pese a no ser una fábrica ni un predio de gran tamaño.

Cerca de las 12:30 de la madrugada, el ruido despertó y alarmó a los vecinos, que sabían del almacén de pólvora, por lo que se acercaron a la casa para tratar de rescatar a los señores.
Cuando arribaron los servicios de emergencia observaron a decenas de personas tratando de ayudar, aunque los esfuerzos fueron en vano porque el fuego había alcanzado grandes magnitudes y la casa estaba cerrada con llave. Incluso los Bomberos tardaron más de 40 minutos en controlar el fuego.

Los cuerpos carbonizados del matrimonio fueron hallados dentro del predio; uno estaba cerca de la puerta y el otro quedó en medio de la sala.
Se averiguó que otras dos personas sufrieron una crisis nerviosa por encontrarse cerca del lugar de los hechos, por lo que fueron atendidos por paramédicos.
Mientras tanto, personal de rescate evacuó las viviendas cercanas y retiró todos los tanques de gas que podrían provocar una segunda explosión.