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Los altos índices de inseguridad en Motul alcanzaron esta madrugada a un centro educativo del municipio, que fue visitado por amantes de lo ajeno que dejaron rastros de sangre en el interior.

Maestros de la escuela primaria Nicolás Bravo alzaron la voz al ser una víctima más de los robos, lamentando que la seguridad para el Ayuntamiento “sean sólo palabras y no acciones contra la delincuencia”.

Habría ocurrido durante la madrugada, pues el intendente llegó a las 6:00 de la mañana al plantel, ubicado en la calle 43 con 24 y 26, a un costado del cenote Sambulá.

El trabajador encontró la puerta de la dirección abierta, el protector fozado, los vidrios rotos y varias manchas de sangre.

Avisó al profesor Miguel Tep, director de la escuela, quien suspendió las clases y notificó a las autoridades.

Posteriormente informó a la comunidad educativa sobre lo ocurrido, quejándose de manera pública de la grave situación que se vive en Motul.

Se le pidió al alcalde Roger Aguilar Arroyo (a) “El Zorro”, quien se dedica a hablar con insultos en redes sociales para ganar popularidad, que ya no sean “sólo palabras” y que tome cartas en el asunto para combatir la delincuencia.

En el atraco de hoy el ladrón sólo se pudo llevar una laptop que estaba sobre el escritorio de la dirección, pues cuando rompió los cristales sufrió heridas lacerantes y pronto se dio a la fuga.

Lamentamos como comunidad educativa que la seguridad de Motul sean sólo palabras y no acciones contra la delincuencia, por lo que deseamos que las autoridades pertinentes tomen cartas en el asunto y en conjunto, en equipo y con compromiso trabajen para combatirlo”, escribió el profesor.