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Elsy Catzín Pech y su madre Adalberta Pech Cocom, originarias de Cholul, comisaría de Mérida, comenzaron los preparativos de la comida desde un día antes y se levantaron a las tres de la mañana del día siguiente para dejar lista la cochinita pibil, el relleno negro, el escabeche y el brazo de reina.
Su casa de Hawaaiin Gardens se convirtió en la cocina para guisar los manjares que se sirvieron a los comensales del convivio «Orgullo Yucateco», que organizaron la Federación de Yucatán en California y el Partido Migrante Mexicano, una organización política binacional. El invitado fue el diputado federal con licencia Jorge Carlos Ramírez Marín.
En el festejo, realizado en South Gate, hubo vaquería y entre los bailadores llamó la atención una pareja, Antonia Estrella Canché, con raíces en Tunkás, y Djaafar Remanda, originario de Argelia, quienes vestidos con el traje regional mostraron sus mejores pasos.
«Hace ocho años nos casamos, nos conocimos por internet, un día vino a conocerme y se enamoró no sólo de mí sino de nuestras tradiciones. Mírelo ahora con sombrero, filipina y alpargatas, hemos ido seis veces a Tunkás para la fiesta y no nos perdemos la vaquería», relata Antonia, hija de migrantes yucatecos y quien desde hace 12 años trabaja para el gobierno de Estados Unidos.
Ambos laboran en la misma oficina -Djaafar desde hace cinco años-, ayudan a familias pobres a conseguir departamentos a buen precio. El gobierno paga una parte de la renta.

La pareja es parte de los jaraneros del Club Tunkás, que encabeza Candelario Mex Balam, maestro de baile que enseñó la jarana a Antonia y Djaafar.
El convivio «Orgullo Yucateco» fue realizado este fin de semana en el condado de Los Ángeles. En atención a la invitación que le hicieron hace un par de semanas, como publicamos, Jorge Carlos Ramírez Marín asistió para saludar y platicar con sus paisanos.
«Es un privilegio convivir con ustedes, hay tres temas que me preocupan: una es la situación legal de los yucatecos en Estados Unidos, que requieren una atención jurídica permanente. Desde la Cámara de Diputados aprobamos mil millones de pesos para que los consulados tengan abogados para defender a nuestros migrantes, pero hay que acercar ese servicio», explicó el legislador con licencia.
«El segundo tema es el financiero, proteger su dinero y su patrimonio para que ante una eventual situación comprometedora que puedan pasar no pierdan sus bienes. También aprobamos un programa para que la Condusef intervenga y asegure el dinero que tienen aquí», agregó el legislador con licencia.
«Y el tercer asunto es el tema social, que tiene que ver con deporte, salud, vivienda, y también con la unidad de los yucatecos en Estados Unidos, tenemos que organizarnos y establecer un vínculo más estrecho entre ustedes como lo han hecho otros estados», subrayó.

Tras su mensaje se escuchó una bomba yucateca y los acordes de «El ferrocarril», un rítmico guachapeo para iniciar la vaquería. Antonia y Djaafar pasaron de inmediato a la pista y los jaraneros de Tunkás invitaron a Ramírez Marín a sumarse al baile regional.
Como parte de su visita a California, el diputado federal con licencia se reunió también con líderes de diferentes organizaciones civiles que trabajan con los migrantes.
Pidieron desde apoyo para tramitar actas de nacimiento y la organización de más eventos culturales, hasta asesoría para atender el problema de la vivienda en EU, la situación de los «dreamers», apoyo jurídico para quienes son deportados, la creación de la Casa del Migrante Yucateco y ayuda para quienes fallecen y requieren ser trasladados de vuelta a Yucatán.
En la reunión, directivos como Armando Vázquez Ramos, director del Proyecto Dreamers México-California, y Juan Álvarez, secretario de organización del Partido Migrante Mexicano, le plantearon a Ramírez Marín la necesidad de que los migrantes de otros estados también sean atendidos.

A pregunta del legislador con licencia, Vázquez Ramos, también presidente y CEO del Centro de Estudios México-California, dijo que es difícil saber cuántos yucatecos «dreamers” hay, pero en general hay dos millones de jóvenes nacidos en México en esa situación.
El académico recalcó que la situación es grave, pues se han repatriado a miles de «dreamers», separándolos de sus familias, y se corre el riesgo de que la cifra aumente ante las medidas dictadas por el gobierno estadounidense y la resolución final que emita la Corte.
En la reunión participaron otros directivos como el empresario José Loría, fundador del Centro Cultural Eek Mayab, de la primera Red de Clubes Yucatecos y la Casa de la Cultura Maya; Hiram May, vicepresidente de la Federación de Yucatán, y
Sara Zapata Mijares, presidenta de la Fundación Mundo Maya, quien creó la Casa Yucatán, que funcionó ocho años y cerró por falta de apoyo, enfatizó que es necesario fomentar la unión de todos los clubes yucatecos dispersos en Estados Unidos, retomar su proyecto y reforzar la atención a los paisanos en materia de educación, salud, cultura y emprendimiento empresarial, entre otros rubros.

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