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Carteles en la casa de Leonardo de Atocha Echeverría Zavaleta.

VIDEO:

Vecinos del fraccionamiento Residencial Chenkú se preparan para recibir al delincuente Leonardo de Atocha Echeverría Zavaleta, alias “El payaso”, a unos días de que sea puesto en libertad por las autoridades.
Los vecinos pegaron su alerta, que difundió PRESIDIO en días pasados, en varios puntos del poniente de la ciudad para prevenir a la población por la próxima salida de prisión de “El payaso”.

“Lo vamos a estar esperando, va a salir el 20 de enero, pero ya no estamos dispuestos a seguirlo soportando”, advirtieron, pues las autoridades se han mostrado ineficaces en la prevención del delito.
Los vecinos de la calle 33 por 38 y 40 de Residencial del Norte Chenkú, donde vive el delincuente, criticaron la falta de efectividad del “Escudo Yucatán”, pues al parecer, dijeron, lo que las autoridades necesitan es sangre o alguna muerte para poder actuar.

A Leonardo de Atocha, de 37 años de edad, quien siempre lleva con un cuchillo entre sus ropas –señalan-, le atribuyen varias atrocidades, como la violación y tortura de mascotas.
Hace unos meses secuestró a una perra del rumbo y la llevó a su casa; sólo escuchábamos los lastimosos aullidos del pobre animal y él mismo nos gritaba que la estaba violando, relataron.
Lo comprobaron cuando días después vieron a la perra, de raza Pitbull, con la cola amputada. “Dijo que se la había cortado porque le estorbaba al momento de penetrarla”, relata una vecina. “Estaba tan lastimada que hubo que dormirla”.
Una fundación protectora de animales lo denunció por ese hecho, pero al momento sigue sin castigo.
En estos días “El payaso” está en el penal porque fue denunciado el 25 de noviembre pasado por el asalto a una vecina, a quien le pegó un cuchillo en el cuello para despojarla de su cartera.
Mediante rápido operativo, agentes de la SSP lo detuvieron con el apoyo de quienes atestiguaron los hechos
La denuncia quedó asentada en la Fiscalía con el expediente 2438, a donde acudieron en grupo los vecinos para manifestarse y pedir que no lo liberen.
Fueron atendidos por el vicefiscal Jesús Armando Pacheco May, quien se comprometió a darles seguimiento. Sin embargo, como el delito cometido contra la señora Lucero Yam Cab “no es grave”, el delincuente obtendrá su libertad en unos días más, advirtieron.
Los vecinos ya le prepararon su recepción: colocaron carteles “de bienvenida” en la vivienda donde habita junto con su mamá, la cual se encuentra temporalmente en casa de una hermana debido a las golpizas que su hijo propina a la sexagenaria.

Aseguran que están listos para darle un escarmiento y hacerse justicia por su propia cuenta ante la situación de indefensión en que se encuentran.
Echeverría Zavaleta los asalta, amenaza con cuchillo, rompe los espejos de sus autos, apedrea sus casas y entra a robar en ellas; grita obscenidades a las mujeres y se pelea con los hombres.
Hace poco, relatan, intentó violar a una muchachita que salía de la secundaria.
“Se esconde en los andadores con un cuchillo y asalta a los estudiantes; a las jovencitas les falta al respeto y las manosea”.
A nuestras mascotas no las podemos tener adelante porque las roba o las ataca, añaden.
“En la calle pone piedras o vidrios frente a su casa para obligar a los autos a detenerse, para salir con un cuchillo o un tubo cuando te bajas a quitar los obstáculos”.
Por eso ahora preferimos seguir de largo aunque se dañen nuestros autos, explican.
Todo ello, y más, ha sido denunciado desde que comenzó su carrera delictiva hace más de 15 años. “Ha ingresado a la cárcel y al penal alrededor de 100 veces, sin exagerar”.
“Si las autoridades no pueden, nosotros le vamos a dar su escarmiento, no hay de otra”.
Y si entonces vienen a llevarse a los responsables de agredirlo, “van a dejar vacío Chenkú porque se van a llevar a toda la colonia”.
Por lo pronto los vecinos están organizados y han pegado su alerta “anti-payaso” en 270 puntos de colonias del poniente.
Incluyeron Chenkú, Lindavista, Pensiones, los parques y la clínica del ISSSTE en Lindavista.
También en escuelas, Cendis y secundarias; iglesias y paraderos de autobús.

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