Por supuestas deudas con “la mafia cubana”, el empresario Ricardo Kuri Llamas, proveniente de Quintana Roo, fue ejecutado en su negocio de la colonia Díaz Ordaz, localizada al norte de Mérida.
El detenido de manera inmediata tras asesinarlo a tiros fue identificado como Julio César F.G. o Amaury H.B., quien a su vez delató a una mujer que lo acompañaba, identificada como Lilia Ana T.P., de oficio fisioterapeuta y originaria de Puebla.

Ella escapó en la camioneta Toyota Avanza, con placas USB-810-G, que abandonó en las puertas de la iglesia Cristo Resucitado del fraccionamiento Montecristo, a poca distancia del sitio de la ejecución a balazos, como PRESIDIO informó en vivo.
Ambos detenidos decidieron guardar silencio en torno a la muerte del empresario, al que ejecutaron en uno de sus negocios de la colonia Díaz Ordaz, puesto que se había enredado en supuestas deudas con la mafia cubana de Quintana Roo.

La pareja fue puesta a disposición de la juez de control Elsy del Carmen Villanueva Segura, para que responda por el delito de homicidio calificado.
Cabe indicar que la audiencia inicial tardó más de cinco horas.
La juez Villanueva Segura les impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso y estableció que la audiencia de vinculación se efectúe el 13 de diciembre, para en esa fecha definir su situación legal.

En los hechos que se les imputa, se mencionó que la tarde del 5 de diciembre, la pareja acudió a un negocio denominado “Outlet Hotelero”, ubicado en la calle 8 entre 15 y 17, de la colonia Díaz Ordaz, donde discutieron con Kuri Llamas por presuntas deudas con prestamistas cubanos.
Acto seguido, el sujeto sacó una pistola y disparó en varias ocasiones contra el ahora occiso, cuyo cuerpo metió a un auto.
Sin embargo, a través del número de emergencias 911 un testigo reportó el hecho y se emitió el aviso de un hombre sin vida, al interior de un vehículo estacionado dentro de un establecimiento.

Al sitio llegaron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y observaron salir corriendo a un sujeto con la ropa manchada de sangre, por lo que lo detuvieron asegurándole un arma de fuego.
En el interior del local hallaron un automóvil estacionado y adentro el cuerpo sin vida del hombre, quien fue identificado como Roberto Kuri, proveniente de Quintana Roo.
Posteriormente, la mujer fue detenida en cumplimiento de una orden de aprehensión por su coparticipación en este hecho de sangre, pues logró escapar del lugar a bordo de una camioneta que dejó abandonada en un lugar cercano.
Se supo que Julio César o Amaury habría planificado el crimen junto con Lilia Ana y presuntamente habían sido enviados para cobrar un préstamo que había hecho el occiso, que había sido denunciado en varias ocasiones por fraude.