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Una jovencita de 16 años de edad tomó la decisión de quitarse la vida por la depresión que le causaba el entorno familiar en que vivía.
Angie C. se ahorcó en su habitación anoche, en el predio número 922 de la calle 67-F entre 116 y 118 de la colonia Nueva Mulsay, al poniente de Mérida.
Fueron unos niños que viven enfrente los que encontraron su cuerpo colgado de una soga de hamaca en la segunda planta de la vivienda.
Ella acostumbraba salir a jugar con ellos, aunque a últimas fechas cada vez era menos frecuente.
La muchacha era estudiante de la escuela “Luis Alvarez Barret” pero incluso ya había dejado de asistir debido a problemas existentes en el seno familiar.
Vecinos de la chica mencionaron que no se le conocía novio ni vicios, aunque en forma reciente había comenzado a ingerir cervezas debido a la soledad que afrontaba en su casa, donde sus papás casi nunca estaban. En la habitación fueron hallados algunos envases.
Comentaron que la depresión que le causaba el entorno familia en que vivía fue lo que probablemente la orilló a acabar con su existencia, ya que su mamá sólo iba a cocinar y se retiraba, en tanto su papá estaba poco tiempo en la casa, la cual muestra signos de abandono.

Su hermano, quien en el momento de los hechos dormía en una habitación aledaña, fue alertado por los niños del macabro hallazgo, por lo que dio aviso a sus demás familiares.
El padre de la chica, Jorge Cervantes de 44 años de edad, llegó al domicilio y llamó a la Policía. Al llegar elementos de la SSP al sitio y verificar los hechos procedieron a acordonar el predio y cerrar la calle en espera del personal de la Fiscalía General del Estado.
Los servicios periciales revisaron la habitación donde estuvo la ahora occisa levantando evidencias y posteriormente su cuerpo fue levantado por el Servicio Médico Forense y trasladado a la morgue para las diligencias de ley en estos casos.