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Con huellas de tortura y una perforación en el pecho fue hallado ayer un cadáver en montes de la zona industrial de Yucalpetén, en Progreso.

Mediante reporte en vivo (https://www.facebook.com/PresidioOnline/videos/514577810086523), PRESIDIO informó que una persona fue ejecutada y su cuerpo arrojado en montes de Chelem, colindante con Yucalpetén. El cadáver estaba embolsado.

El cuerpo fue identificado como Jhonnifer de Jesús Herrera Palacios (a) “Nigga”, de 26 años de edad, conocido narcomenudista del puerto que el lunes fue reportado como desaparecido por sus familiares.

La ejecución ocurre una semana después de que el pasado martes 8, alrededor de 35 paquetes con droga recalaron en la playa poniente del malecón de Progreso, donde policías municipales acudieron a verificar el reporte.

De manera extraoficial, la Policía Municipal de Progreso a cargo de Omar Herrera Cocom negó la aparición de los envoltorios, pero testigos indicaron que en el sitio estuvieron también elementos de la Policía Ecológica.

Los paquetes con droga quedaron en calidad de “desparecidos” y la Policía Estatal de Investigación (PEI) –que en las últimas semanas ha mantenido fuerte presencia en el puerto- comenzó las indagatorias sobre su paradero.

También desde hace una semana, una avioneta negra –al parecer de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP)- sobrevuela las playas de Progreso y ayer no fue la excepción.

El asesinato del “Nigga”, quien nació en Veracruz y llegó a Yucatán a los 3 años de edad, muestra características similares a la muerte del progreseño Gaspar Avelino Sulub Cimé, en marzo de 2020, luego de ser interrogado y torturado.

Aunque al cuerpo encontrado ayer supuestamente lo quisieron pasar por un “indigente”, familiares que acudieron al sitio al enterarse del hallazgo lo identificaron como Jhonnifer de Jesús.

Fuentes fidedignas narraron a PRESIDIO las últimas horas del ahora occiso, integrante de la banda “Sureños” que comerciaba narcóticos en el puerto mediante “tiradores” y movía a maleantes para diversos fines.

Según las fuentes, Jhonnifer fue “levantado” el lunes a las 11 de la mañana en calles de Progreso por los ocupantes de una camioneta.

El “levantón” ocurrió a la altura del restaurante “Litos”, en la calle 33 por 94 del centro de la ciudad, y varias personas fueron testigos.

Los testigos describieron una camioneta modelo Ford Ranger de color blanco, en el cual presuntamente fue llevado hacia un predio de la colonia Nueva Yucalpetén, ubicado sobre la misma calle 33.

Los ocupantes de la camioneta al parecer sólo lo entregaron a sus verdugos y se retiraron. El narcomenudista permaneció en el sitio mientras era torturado para que “suelte la sopa” sobre el paradero de la droga.

Tras varias horas, finalmente Herrera Palacios recibe una puñalada en el pecho por parte de un progreseño y fallece.

En la noche, los asesinos sacan el cuerpo sin vida del predio y lo suben a un automóvil. Ese movimiento quedó registrado en cámaras cercanas.

Las fuentes señalan que en dicha casa, que es operada por un grupo del narcotráfico, fueron hallados casquillos de bala al llegar las autoridades.

Se sabe que hay dos detenidos por el homicidio, entre ellos el que lo apuñaló, originario de Progreso. Presuntamente en la operación también participaron personas provenientes de Quintana Roo.

Cabe mencionar que durante el traslado del homicida detenido por la PEI, a bordo de un auto KIA de color gris, el agente que conducía con exceso de velocidad se voló un alto en el cruce de las calles 33 por 140 y provocó aparatoso choque.

Foto: El Tren de la Noticia

La fuerte colisión fue a pocas cuadras de la casa donde ocurrió el homicidio, en la misma colonia Nueva Yucalpetén. El KIA con placas ZCJ-054-C, guiado de norte a sur, impactó a un Chevrolet Onix de matrícula ZBW-130-C, que era conducido de poniente a oriente por una mujer que resultó lesionada.

Los ocupantes del auto de la PEI de inmediato se cambiaron a otro vehículo que se retiró velozmente del sitio, mientras agentes de la SSP se hacían cargo del hecho de tránsito.

Algunas versiones señalan al ejecutado como alguien quien comprometió la “plaza” de Progreso a algún cartel del narcotrafico, pero no cumplió y presuntamente habría más personas de la pasada campaña política con quienes se espera “ajustar cuentas”.

Las indagatorias de PRESIDIO indican que Jhonnifer habitaba un predio en la calle 90 por 39 de la colonia “Ciénaga 2000”, donde el pasado domingo 13 –un día antes de su “levantón”- grabó un vídeo para despedirse porque, según escribió, ingresaría al penal.

El sujeto tiene historial delictivo, que incluye su detención en julio de 2021 por parte de la PEI al estar circulando en el Periférico de Mérida a bordo de un Jetta y fue detectado con marihuana.

Las fuentes refieren que el ahora occiso comerciaba la droga en un establecimiento ubicado sobre la calle 31 por 112 y 114 de la colonia Feliciano Canul Reyes de Progreso.

La pugna por el mercado y trasiego de drogas en el puerto ha cobrado la vida de numerosas personas en el periodo de un año, tanto en la cabecera como en sus comisarías.

Del movimiento de narcóticos tiene conocimiento el jefe policial progreseño Herrera Cocom, pero desde su llegada al puerto la violencia y ejecuciones no han disminuido, sino por el contrario se han recrudecido, a pesar de que recibe apoyo de la SSP y la PEI en sus labores.