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–Los sicarios son presuntos integrantes de los “pelones” y se movilizaron en un vehículo con placas de Yucatán
#MÉRIDA Una ejecución con el tiro de gracia a plena luz del día, en la vía pública y con varios testigos ocurrió este martes por la mañana en la capital yucateca, en un claro desafío a las autoridades de Yucatán.
Con esta ya son seis las personas ejecutadas en un lapso de cuatro meses en Mérida y su zona conurbada, lo que ha dejado “caliente” la plaza de la ciudad capital por grupos del crimen organizado sin identificar.
Además hay una muerte aún sin aclarar, la cual ocurrió en la madrugada en la carretera Mérida-Progreso hace apenas dos días.
El autor de la ejecución de hoy en el fraccionamiento Las Américas, al norte de Mérida, según las averiguaciones fue un sicario con la cabeza rapada y barba, moreno y vestido con sudadera y short negros.
Por sus características, las autoridades lo identifican de manera preliminar como presunto integrante del grupo de los “pelones”, que están establecidos desde hace algunos años en la zona norte de Mérida.
Las autoridades buscan todavía una camioneta Hyundai Creta de color blanco, con placas YYZ-091-C de Yucatán, en la cual se movilizaron los sicarios.
Presuntamente la Policía logró “enlazar” la unidad mediante las cámaras de videovigilancia y aseguran que se encuentra todavía en Mérida. De los sicarios se desconoce su paradero.
(Una fuente dijo que la camioneta fue hallada abandonada en la misma zona de Las Américas, pero esto no se pudo confirmar).
Las autoridades también están en búsqueda de un automóvil Volkswagen Jetta, con placas de Quintana Roo UFA-832-C, que estaría implicado en el crimen.
El ejecutado hoy en Las Américas fue señalado como un hombre originario de Tabasco, que llegó a radicar a Mérida desde Cancún, y el cual fue identificado como Jesús Damasco Contreras, de 45 años de edad.
El hecho ocurrió en la avenida 55 por calle 132 de la zona habitacional, donde el ahora occiso se ejercitaba en compañía de su esposa. Vestía tenis y ropa deportiva.
Alrededor de las 8:10 horas, el hombre vio aproximarse a pie a un sujeto que sacó un arma tipo escuadra de entre sus ropas. Su primera reacción fue huir corriendo, pero el pistolero accionó el arma de fuego y lo hirió.
El hombre atacado logró avanzar unos metros más, pero cayó al suelo, donde el sicario lo remató con un tiro en la cabeza. En el piso quedaron rastros de sangre y un teléfono celular.
Los hechos fueron presenciados por vecinos que vieron cómo el homicida corrió hacia una camioneta estacionada a una esquina, sobre la calle 132, donde lo esperaba una segunda persona como conductor y ambos huyeron con dirección al oriente.
Los testigos se acercaron al cuerpo y delimitaron el área con piedras y basura, en espera de que llegaran las autoridades, a las cuales avisaron a través del número 911.
En escasos minutos arribó una patrulla de la Policía Estatal y posteriormente llegaron tres más, cuyos ocupantes subieron a uno de los testigos para iniciar un operativo de búsqueda. Esa acción hizo pensar que se tenía un detenido a bordo.
Mediante la frecuencia de radio se alertó a las demás unidades y de inmediato fueron colocados retenes en las salidas del fraccionamiento, en el Periférico de Mérida y en las entradas y salidas de otras zonas habitacionales ubicadas en la periferia de la ciudad (vídeo: https://fb.watch/3RIdWfWcRF/).
También los accesos por carretera fueron bloqueados y se establecieron filtros policiales con agentes fuertemente armados.
La indicación de la central de mando fue que aquel agente que detecte al vehículo sospechoso se aproximara con todas las medidas de seguridad, arma en la mano y chaleco antibalas.
La alerta se extendió por varias horas, pero la búsqueda de los sospechosos no rindió los frutos esperados.
Del ejecutado Damasco Contreras se reportó que fue detenido en Cancún, Quintana Roo, en noviembre de 2015 por narcomenudeo. Según el reporte, fue descubierto en plena venta de droga junto con su pareja Leydi Mariana Cosmopulos Olán, también originaria de Tabasco.
El tabasqueño fue arrestado en posesión de 66 bolsitas con cocaína y crack sobre la avenida José López Portillo, a la altura de la Supermanzana 92.
Presuntamente en Mérida se estableció desde hace varios meses con un negocio de lavandería y comida, pero integrantes de un grupo criminal decidieron ejecutarlo hasta hoy.
La plaza de Mérida se encuentra blindada en estos momentos, al igual que todo el territorio yucateco, pues la forma de ejecutar el asesinato ante la población, con el tiro de gracia, tiene en alerta a las autoridades. “Las cosas están muy calientes”, señalan fuentes extraoficiales.
Se llama “calentar la plaza” cuando un grupo criminal dedicado al narcotráfico –explican- realizan una escalada de violencia, con ejecuciones y atentados, en algún territorio para aterrorizar a la población, llamar la atención de los medios de comunicación, al tiempo de amenazar o intimidar a las autoridades o algún grupo rival.
Así lo muestra el hecho de que en sólo cuatro meses se han perpetrado seis ejecuciones en Mérida y su zona conurbada:
El 10 de octubre de 2020 fue ejecutado con el tiro de gracia un joven a bordo de su motocicleta en calles de la colonia El Roble IV, en los límites con Umán, por un pleito de drogas que oficialmente quiso disfrazarse como crimen pasional.
El día 29 de ese mismo mes fue hallado en la vía pública otro joven ejecutado y desmembrado, en el fraccionamiento Piedra de Agua. En ese sitio funcionaba un “picadero” de drogas.
El 1 de diciembre dos personas fueron asesinadas en un predio de la colonia San Damián de Mérida. Horas más tarde se halló calcinado su auto en terrenos que pertenecen al gobierno del estado en el fraccionamiento Diamante, distante a varios kilómetros del doble homicidio.
El 31 de enero fue ejecutado un sujeto en el interior de su vivienda en el fraccionamiento Dzoyolá de Kanasín por “cuentas pendientes” con el narcotráfico. Se asegura que esta persona trabajaba para otro sujeto que supuestamente goza de protección de la Policía Estatal de Investigación (PEI) que dirige Carlos Eduardo Flores Moo.
El 1 de febrero fue hallado en montes de Dzununcán el cadáver de una persona que fue degollada en el sitio. Pobladores refirieron que un automóvil blanco estuvo en el lugar y escucharon la orden de “Mátenlo al hijueputa”.
Posteriormente, ante los insistentes señalamientos de complicidad por parte de la Policía Yucateca en la venta de estupefacientes, el 12 de febrero fuerzas armadas federales encabezadas por la Guardia Nacional y personal del Ejército catearon una “narcotienda” en la colonia Melitón Salazar de Mérida.
En esa sorpresiva acción no fue avisada la Policía Yucateca. Incluso los militares “batearon” a agentes estatales que llegaron y dijeron que fueron enviados por el secretario estatal de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, para averiguar qué sucedía.
Anteayer 21 de febrero la Policía Yucateca anunció el decomiso de 460 kilos de marihuana y 15 kilos de “cristal”. También exhibió los nombres y rostros de presuntos efectivos de la Guardia Nacional y del Ejército como las personas que trasladaban dicho cargamento.
Ayer lunes la Guardia Nacional informó que decomisó 380 kilos de marihuana que iban ocultas en un camión cargado con bultos de cal y con placas de Chiapas. Se filtró que pertenecían a un grupo que supuestamente está “en sintonía” con la Policía Yucateca.
Cabe mencionar que en las primeras horas de anteayer domingo perdió la vida un elemento de la Secretaría General de Gobierno en circunstancias que aún no están claras y en el cual estuvo involucrada una camioneta también con placas de Chiapas.
También tres “narcomantas” han aparecido en Cancún con amenazas dirigidas hacia mandos policiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, la primera de ellas el 21 de noviembre.
Hay que mencionar que el 25 de junio del año pasado se acusó a elementos de la PEI de sustraer dos millones de pesos de un automóvil que era perseguido por agentes estatales y volcó en calles de la colonia Salvador Alvarado, al sur de Mérida. Supuestamente pertenecían a una persona «pesada» que juró vengarse si no los recuperaba.
Días después, en julio, apareció en un terreno de la colonia Leandro Valle de Mérida un joven descuartizado, el cual estaba reportado como extraviado.
Ese crimen se lo atribuyeron de forma oficial a otro joven de edad similar, que presuntamente actuó en forma solitaria para darle muerte y después descuartizarlo. En el predio no se hallaron herramientas para realizar este tipo de “trabajo”, solamente un cuchillo.
En el hecho de alto impacto ocurrido hoy en el fraccionamiento Las Américas llamó la atención que la Guardia Nacional apenas hizo acto de presencia y, tras tomar nota, los tres elementos se retiraron del lugar. Se menciona con insistencia que actualmente hay fuertes desavenencias entre la Guardia Nacional y la SSP de Yucatán.