

Elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI) detuvieron este día a un nieto del señor Gregorio Tuyín López, quien fue hallado asesinado, junto con su esposa, el domingo en la comisaría de Komchén.
Pablo Tuyín Cumí, de 20 años de edad, es señalado por las investigaciones oficiales como el presunto responsable de dar muerte al señor de 63 años de edad y a Aurelia Tuyín Amaya.

Los agentes adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ejecutaron la aprehensión en la carretera Mérida-Progreso, cuando el joven se transportaba en su vehículo, un automóvil compacto de color azul, según pudo averiguar PRESIDIO.
El arresto ocurrió cuando bajaba del puente a la altura de la planta Maseca, fue bajado de la unidad y de inmediato trasladado al Complejo de Seguridad Pública en el Periférico de Mérida.
La detención se realizó alrededor de la 1 de la tarde y pasadas las 4 seguía rindiendo su declaración en la Fiscalía General del Estado.
PRESIDIO ha realizado una investigación paralela a la autoridad y pudo saber que el automóvil fue clave en la investigación porque presuntamente fue el mismo que utilizó para escapar de la escena del doble crimen la noche del sábado.
Sin embargo, aunque su rostro habría estado cubierto con una capucha, su complexión y características físicas ayudaron a saber que sería el responsable, según el seguimiento que se le dio mediante las videocámaras al auto.
El joven habría huido por un camino en el monte que conecta con la carretera a Kikteil, con el fin de evitar las cámaras de la población, para luego regresar a su casa en Komchén «como si nada hubiera pasado».
Pero la noche previa al hallazgo de los cuerpos publicó en sus redes sociales la frase «No debiste morir así» o «Así tenías que terminar», en posible alusión a su abuelo.

El presunto móvil fue el tema económico, por la herencia de terrenos y bienes, sumado a la inconformidad de que el viudo se haya casado con la señora Tuyín Amaya.
Al nieto en la población lo identifican como una persona adicta a las drogas. Otros señalan que también es «tirador» de estupefacientes.
Según unas versiones, al parecer la madre del joven y nuera del ahora occiso sabía del hecho y encubrió a su hijo porque en días anteriores también hizo comentarios en público de que la pareja de asesinados «no iban a llegar a casarse por la iglesia».
Las indagatorias realizadas por este medio indican que el arma homicida fue una herramienta de albañilería conocida como martillo de pico o «martelina».
Las heridas fueron mortales, pues fueron asestadas directamente en el cráneo y no hubo capacidad de los difuntos para reaccionar y emitir algún grito, de modo que su muerte fue instantánea.
