Este sábado 5 de septiembre de 2026 fue inaugurada la segunda edición del Diplomado “Raquel Dzib Cicero: Atención a las Violencias de Género contra las Mujeres, Niñas y Adolescentes”.
El programa es gratuito y busca fortalecer la preparación de profesionales encargados de atender y acompañar a mujeres, niñas y adolescentes en situaciones de violencia.
Durante la inauguración, la presidenta municipal Cecilia Patrón Laviada señaló que persisten distintas formas de violencia y que es necesario continuar con la preparación especializada.

“Tenemos una gran historia en Mérida de las mujeres, pero aun así las violencias persisten. Nos quedan muchas brechas por acortar, mucho por caminar y mucho por trabajar. Por eso este diplomado es tan importante: porque profesionalizarnos, seguir aprendiendo y prepararnos también es una manera de fortalecer a las mujeres”, declaró la alcaldesa.
También indicó que la atención de las violencias requiere la participación de distintos sectores de la sociedad.
“En Mérida tienen una aliada. Una mujer que siempre está buscando cómo fortalecer a las mujeres, cómo abrir oportunidades y cómo hacer que tengan mejores condiciones para salir adelante”, afirmó.
La segunda generación representa una etapa de mayor especialización respecto a la primera edición y contempla una formación completamente presencial para facilitar el intercambio entre participantes y el análisis de casos.
El diplomado es resultado de la colaboración entre el Instituto de las Mujeres del Ayuntamiento de Mérida, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, el Centro de Estudios Superiores en Sexualidad y Género y la Universidad Autónoma de Yucatán, mediante su Programa Virtual UADY.
Para esta edición se recibieron 78 solicitudes de inscripción, de las cuales 64 tuvieron solicitud formal y folio asignado: 60 mujeres y cuatro hombres. Finalmente, fueron seleccionadas 40 personas.
La nueva generación está integrada por 10 profesionales de Psicología, 12 de Derecho, nueve de Trabajo Social, ocho de Pedagogía y Educación y una de Enfermería.
La primera edición registró 120 aspirantes, de los cuales 94 recibieron folio y 40 fueron seleccionados; de ellos, 36 concluyeron satisfactoriamente su formación.
A lo largo de cinco módulos y aproximadamente siete meses, las y los participantes abordarán perspectiva de género, derechos humanos y enfoque interseccional.
También estudiarán los diferentes tipos y modalidades de violencia, así como sus causas y consecuencias, además de herramientas para fortalecer la atención de estos casos.
La directora del Instituto de las Mujeres, Yahayra Guadalupe Centeno Ceballos, destacó la importancia de fortalecer las capacidades de quienes intervienen en la atención de situaciones de violencia.
“Durante estos siete meses vamos a fortalecer herramientas y conocimientos fundamentales para quienes tienen la responsabilidad de brindar atención a situaciones de violencia, desde la perspectiva de género, los derechos humanos y el enfoque interseccional”, señaló.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, María Guadalupe Méndez Ceballos, resaltó la necesidad de contar con personal capacitado para atender a las víctimas.
“La empatía frente al dolor es indispensable, pero no basta. Las mujeres que reciben, escuchan y acompañan los casos de violencia necesitan herramientas precisas, actualización constante y contención”, señaló.
Asimismo, destacó que la capacitación especializada debe mantenerse como parte de la atención a las violencias.
“no es un lujo académico, es una exigencia”, señaló, al referirse a la formación especializada y continua frente a las distintas formas de violencia.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán refrendó su respaldo a los procesos de capacitación y a las acciones dirigidas a mujeres, niñas y adolescentes.
El diplomado lleva el nombre de Raquel Dzib Cicero, maestra yucateca vinculada con la defensa del acceso de las mujeres a la educación y sus derechos.

En 1916 participó en el Primer Congreso Feminista de México y en 1922 contribuyó a la fundación de la Liga Feminista de Yucatán.
En 1924 fue electa diputada por el Partido Socialista del Sureste junto con Elvia Carrillo Puerto y Beatriz Peniche, como parte de las primeras mujeres mexicanas en ocupar un cargo legislativo.
El programa toma su nombre como referencia a esa trayectoria y busca fortalecer la formación de profesionales que participan en la atención de las violencias de género.