El gobernador Joaquín Díaz Mena sostuvo una reunión de trabajo con el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, para avanzar en la definición técnica y presupuestal de las obras hídricas del Plan Bienestar Metropolitano.
El encuentro se realizó en la Ciudad de México y tuvo como objetivo revisar los proyectos prioritarios, sus etapas de ejecución, la combinación de recursos federales y estatales y el acompañamiento técnico necesario.

Entre las metas se encuentran mejorar el suministro y la presión del agua potable, ampliar el saneamiento y fortalecer la protección del acuífero de Yucatán.
El Plan Bienestar Metropolitano contempla una inversión global de 4 mil 490.9 millones de pesos durante los próximos tres años para atender los sistemas de agua, movilidad y seguridad en Mérida y su zona metropolitana.
En esta región reside 57.1 por ciento de la población de Yucatán. Para agua potable y saneamiento se prevé una inversión de mil 813.5 millones de pesos.
Entre las obras contempladas está la rehabilitación integral de las plantas potabilizadoras Mérida I y Mérida II, además de la sectorización de las redes de distribución y la modernización de equipos electromecánicos.
Las intervenciones permitirían recuperar 400 litros de agua por segundo y atender a 123 colonias que actualmente presentan baja presión o intermitencia en el servicio.
También se plantea ampliar la cobertura del sistema de agua potable de 442 mil a más de 596 mil viviendas.
En materia de saneamiento, se contempla construir plantas de tratamiento de aguas residuales en Cielo Alto, Caucel 1 y Caucel 2, con el objetivo de reducir afectaciones al acuífero, principal fuente de abastecimiento de la región.
El plan fue elaborado a partir de 16 mesas de participación ciudadana, en las que se recibieron 34 mil 631 aportaciones.

Más de 95 por ciento de las personas participantes consideró necesario ampliar y mejorar el sistema de agua potable y el tratamiento de aguas residuales, por lo que el tema hídrico quedó entre las principales prioridades planteadas.
La agenda también contempla establecer una estrategia hídrica de largo plazo para atender las necesidades de Mérida, sus municipios conurbados y comunidades urbanas y rurales con rezagos en infraestructura y servicios básicos.