


Como ocurre en otras ciudades de México, en Mérida han comenzado a robarse las ruedas de los autos que pasan la noche estacionados afuera de las casas.
En apenas unos minutos, los vehículos son despojados de sus llantas con rines, en horas de la madrugada, por dos o tres sujetos que se transportan en un automóvil.
Los delincuentes actúan cubiertos con chamarras o sudaderas con capuchas y llevan consigo piedras o pedazos de bloques para asentar los discos una vez despojados de las ruedas.
Los casos más recientes ocurrieron en el fraccionamiento Yucalpetén, al poniente de la ciudad, donde dos automóviles amanecieron sobre piedras, sin llantas.
Uno de ellos incluso fue dejado sin las cuatro ruedas en un atraco efectuado en la madrugada de este domingo.
Fue un Dodge Attitude color blanco, con placas UTM-188-D de Quintana Roo, que estaba estacionado sobre la calle 65 entre 118 y 116-A, afuera del domicilio de Alvaro Bacab Ek.
El joven no se percató del robo sino hasta al mediodía, cuando se disponía a utilizar el vehículo.

Una videocámara de un negocio cercano captó el momento del atraco, ejecutado alrededor de las dos de la madrugada.
En la grabación se observa un auto compacto, al parecer Ford Fiesta de color gris o azul –no se aprecia bien por la oscuridad y la distancia de la toma- que se estaciona sobre la calle 116-A.
De él descienden dos sujetos, cubiertos con capuchas. Uno se queda parado en la esquina, vigilando, mientras el otro camina directamente hacia el Attitude. Al parecer otro más permanece al volante.
Una vez retiradas las tuercas de los rines, uno empuja hacia arriba el auto mientras otro zafa el neumático con el rin y coloca la piedra. La misma operación se repite en las demás ruedas.
Con las cuatro llantas en su poder, abordan de nuevo el vehículo en que llegaron y se retiran. Todo ello en el lapso de unos 10 minutos.
A Alvaro Bacab, que tiene tres años viviendo en el fraccionamiento, le costó 14 mil pesos reponer al Attitude sus cuatro ruedas con los rines.
Dos semanas antes ocurrió otro robo similar en el mismo fraccionamiento, a sólo unas calles.
Afuera del predio 284 de la 63 por 120 estaba un Nissan Sentra, al cual le robaron las dos llantas traseras. Como en el caso del Attitude, ningún vecino vio o escuchó algo.

La única señal, relatan vecinos, fue una perra de la casa contigua que estuvo ladrando alrededor de las 2:30 de la madrugada, pero no le prestaron atención porque “ladra a todos y por todo”.
En este caso se supo que hay una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, pero se carecía de pistas.

Estos casos hacen recordar una nota que publicó PRESIDIO en junio del año pasado sobre la “banda de los Tacoma”, que se dedica a robar las llantas de refacción de las camionetas Tacoma de la marca Toyota.
Los delincuentes circulan por las calles para ubicar alguna camioneta de este modelo y siguen al vehículo por algunos minutos hasta que se estacione y lo dejen solo.
Los ladrones cuentan con la llave que retira el seguro debajo de la Pick up para sustraer la rueda en segundos. Este tipo de robo se ha reportado en otros estados.