

Para junio del próximo año estaba prevista la apertura del hotel en construcción que hoy colapsó y mató a cuatro personas en un terreno ubicado entre la calle 60 y el Paseo de Montejo de Mérida.
Vecinos del lugar señalaron que se escuchó un fuerte ruido, “como de una explosión”, pero no se imaginaron que se hubiera derrumbado la construcción.
Al suelo se fueron seis pisos de los siete que ya estaban edificados, de un total de 12 proyectados. En ese momento cinco trabajadores realizaban un “colado” de concreto y cayeron junto con las estructuras. Uno de ellos quedó colgado y salvó la vida, aunque sufrió una severa crisis nerviosa.
Después de más de tres horas, los cuerpos de emergencia y seguridad concluyeron las acciones de rescate.
El inmueble en curso se denomina centro comercial “Paseo 60” y su proyecto completo consta de dos hoteles “ancla” y dos restaurantes, junto con varios locales de establecimientos.
En este sitio, localizado a espaldas del Hyatt Regency, se levanta un hotel de la cadena NH, que opera centros de hospedaje del tipo exprés, y otro de la firma Marriot, especializado para los hombres de negocios, aunque se dijo que sería un Hilton, denominado «City Exprés».
Ambos hoteles ya tenían contratos de arrendamiento para iniciar operaciones en el segundo trimestre de 2018, pero con el derrumbe ocurrido hoy se arriesgan las fechas previstas, ya que habría de demolerse toda la construcción porque su estructura quedó comprometida.

Comprometida también quedó la promoción que realiza el Gobierno de Yucatán de esta zona, que vive un “boom inmobiliario” gracias al Centro Internacional de Congresos, según resaltó el propio gobierno en un comunicado que envió en los minutos posteriores a la tragedia.
En el lugar de los hechos las autoridades mostraban nerviosismo por lo ocurrido y el director de Protección Civil estatal, Aarón Palomo Euán, ofreció una improvisada rueda de prensa ante los incesantes cuestionamientos de los reporteros.
El funcionario confirmó la muerte de cuatro trabajadores y dijo que no hubo heridos, sino que sólo un sujeto sufrió una crisis nerviosa.
El incidente, indicó, pudo ser por una grúa que golpeó la estructura, pero que ello se sabrá con certeza tras el peritaje que realizarán en las siguientes horas, donde intervendrá la Fiscalía del Estado y la Dirección de Siniestros y Rescate de la SSP.
(En un vídeo que circula, grabado casi al momento del accidente y que PRESIDIO tiene alojado en su página web, se observa una grúa cerca del derrumbe, pero su brazo está distante y no carga una trabe, la que supuestamente impactó una columna, como se mencionó al principio).
Cuando al funcionario le preguntaron el nombre de la empresa constructora o propietaria del inmueble, rehuyó a la pregunta y dio por terminada la entrevista en la cual estaban también medios nacionales.
PRESIDIO averiguó que el propietario del inmueble es el yucateco José Chapur Zahoul, dueño de la cadena Moon Palace Resorts, quien está ligado a varios priistas y funcionarios del Gobierno estatal.
Es hermano de la señora Yuli Chapur Zahoul, presidenta del patronato del Caimede, institución que depende del DIF estatal.
La empresa a cargo de la obra es BACSA (Barbosa Constructora), que se especializa precisamente en la edificación de hoteles y resorts.
El prominente empresario yucateco se vería imposibilitado a arrendar el sitio si no lo concluye, pues estos hoteles son construidos bajo contratos de renta.
Los terrenos donde se levanta el complejo hotelero y comercial los adquirió mediante una transacción con la familia Díaz Castellanos, la cual está estrechamente vinculada al senador priista Emilio Gamboa Patrón.
En el lugar de los hechos se observó preocupación oficial y, como pocas veces se ha visto, a los pocos minutos la oficina de prensa del Palacio de Gobierno emitió un comunicado. En él deslindó al Centro Internacional de Congresos que se construye a dos cuadras.
En su comunicado, el Gobierno destacó el “boom inmobiliario” que el Ejecutivo está capitalizando en la zona, donde “se levanta este moderno espacio que estará conformado por dos hoteles y una plaza comercial”, apuntó. No hizo referencia a las muertes de los trabajadores.
Por su parte, el Ayuntamiento de Mérida también se apresuró a deslindarse del hecho y de la supervisión de la obra por parte del municipio, pues recalcó que esa labor la realizaba Protección Civil del Estado.
Incluso se quejó de una mala coordinación entre autoridades, pues negaron el acceso al personal municipal hacia el lugar del siniestro.
El Ayuntamiento dijo que ellos dieron los permisos para la construcción del inmueble, pero que el perito responsable fue contratado por la empresa y la supervisión corría a cargo del Estado.
Suman ocho las muertes en esa zona desde que se anunció la construcción del Centro Internacional de Congresos, incluyendo una pareja de ancianos. De eso abundaremos en otra nota.



